¡¡Lejos de Iglesias y colegios!!

En la Santa Cruz de antaño -aquella de las veredas altas y calles de tierra- había un lugar de privilegio para vivir: la cercanía de una iglesia. Tener a pocos pasos de la casa propia la casa del Señor era la combinación ideal. Si a esa ventaja se le agregaba la posibilidad extra de tener el colegio para los hijos también cerca, mejor todavía. Iglesia y colegio al lado del domicilio propio ¡Qué maravilla! Eso fue antes. Hoy en día me apenan aquellos que viven al lado, al costado, al frente o en la misma cuadra, de iglesias o colegios y peor, mucho peor, si se combinan los dos, o sea, Iglesia y colegio juntos ¿Por qué? Por la sencilla razón del caos prevaleciente ante la perenne falta de autoridad.

Esta nuestra Santa Cruz de la Sierra, hoy más moderna y con pretensiones de metrópoli (le falta mucho aún) es una de las ciudades más desordenadas del orbe. Acá no hay ley ni orden, al "paco" de turno que pretende imponerse no le hacen caso, a veces inclusive le quieren pegar... No es de extrañar entonces que en medio de tanta anomia (falta de normas) resalte el "despiporre" que se arma todos los días en la puerta de los colegios a la hora de entrada y de salida. En esos momentos hay doble, triple y cuádruple estacionamiento; hay además bloqueo de garajes adyacentes, embotellamiento de tránsito en la cuadra y otro cúmulo de problemas desagradables para la gente que vive cerca del colegio (cualquiera sea éste) como también para los desafortunados conductores que transitan por allí en esos momentos.

Algo similar ocurre en las entradas y salidas de misa en las iglesias y ni hablar del lío espectacular que se arma durante Semana Santa. En lugar de ser bienaventurados los vecinos de la Iglesia pasan a ser desventurados; de nada les sirve tener la Iglesia cerca si luego deben aguantar el fastidio que produce la situación que comentamos.

Estos problemas -archisabidos pero nunca solucionados en forma integral- podrían ser superados con facilidad si hubiera determinación y constancia de la autoridad pertinente. Se precisa un remedio definitivo para ordenar la circulación en torno a iglesias y colegios en sus horas "pico", es decir, ingreso y salida de alumnos o inicio y finalización de misas. Mientras ese orden no exista, aconsejo alejarse de viviendas próximas a iglesias y colegios; mejor que no estén cerca como uno lo quería en el pasado. Los tiempos han cambiado y no siempre para mejor…

----------0000----------

 


Publicado en Fecha: 23 de julio del 2017
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

Los más Recientes



Copyright © 2013 - Todos los Derechos Reservados

Telf. de contacto: 74969109 Diseñado por: Vicente Candaguira