Eternos principios universales

El pensamiento griego se centró alrededor de la ciudad-estado ("Polis"). Entre lso grandes filósofos de la época, Platón (427-347 A.C) representó ideales y Aristóteles (385-322 A.C.) el realismo. Ambas escuelas siguen vigentes hasta hoy. El sistema griego de relación inter-polis declinó con la dominación de Macedonia y luego la de Roma. Recién en su decadencia los griegos se esforzaron en construir una filosofía capaz de proporcionar explicaciones trascendentes y universales. Surgió así el estoicismo, principio unificador destinado a restaurar algo de coherencia en una Grecia derrumbada.

La teoría estoica mantuvo que se habían pervertido los dos principios naturales que sostenían al mundo: universalidad e igualdad. Para los estoicos, el mundo era una unidad de la cual se extraían conjuntos de normas. Según los estoicos, la armonía entre los estados era el ideal deseado; podía conseguirse si todos se unían mediante un sistema global de valores. Para cada ser humano había dos normas de observación: aquella de la ciudad-estado (producto del hombre) y la de la ciudad mundial, producto de la justicia natural.

Con el advenimiento del poder romano, el Jus Naturale -como el naciente imperio denominó al pensamiento estoico- vino a suavizar al más primitivo Jus Civile, la ley de Roma y sus alrededores. A través del Derecho Natural el rústico Jus Civile se transformó en el cosmopolita Jus Gentium, la ley común a toda la población imperial y fundamento histórico del Derecho Internacional Público.

Se desarrolló posteriormente el estoicismo cristiano (Escolástica) de los Padres de la Iglesia. El ingreso en la edad media, las Cruzadas, el surgimiento del Islam y la transformación posterior de Europa, hicieron más compleja la elemental cosmología estoica. Sus dos principios -universalidad e igualdad- han permanecido sí hasta hoy como ideal y como dilema de las relaciones internacionales. ¿De qué manera conjugamos la libertad con la noción de un universo pre-ordenado? ¿Quién o quiénes sientan las bases del universalismo? Antiguamente eran la nación, la religión o el imperio dominante. Hoy lo hace la comunidad mundial, actualmente delineada formalmente sobre bases de igualdad y universalidad en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pero con una fuerte dosis subyacente de política de poder, expresada ésta con claridad a través del Consejo de Seguridad y la capacidad de veto de sus cinco miembros permanentes.

El ser humano ha continuado buscando la compatibilidad entre los principios de universalidad e igualdad que se arrastran desde el pasado. Así, pues, ideas "novedosas" sobre equidad, derechos humanos, soberanía de los estados, autodeterminación y otras, no son fruto del Siglo XX o de las concepciones renovadoras del tercer milenio. Se trata, en síntesis, del eterno retorno de valores permanentes. De ahí la necesidad de estudiar lo pretérito para comprender mejor el presente e intentar escrudiñar el futuro de una humanidad que hoy convive en este mundo precario y conflictivo, pero siempre sobre el cimiento de principios traídos desde el fondo de la historia.

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Publicado en Fecha: 10 de agosto del 2014
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

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