“En 15 años podremos ser iguales a Suiza”

Agustín Saavedra Weise

13-07-2007

Entrevistado por un medio brasileño el pasado 1 de julio, el presidente, Evo Morales, manifestó textualmente: “Si continuamos avanzando como ahora, dentro de 15 años podremos ser iguales a Suiza”. Sería fantástico que lo afirmado por S.E. se convierta en realidad, pero la distancia en las cifras es abrumadora y los ‘avances’ de ambas naciones son muy diferentes. Seguramente de buena fe, el mandatario ha exagerado sobradamente. Veamos algunos simples números. Suiza, la Confederación Helvética, tiene 41.290 kilómetros cuadrados de superficie y 7.554.661 habitantes. Bolivia tiene 1.098.581 km2 y solamente 9.119.152 almas. Para mantener la proporcionalidad en términos de población y territorio tendríamos que ser alrededor de 180 millones de bolivianos el año 2017, algo imposible aunque se permitieran masivas inmigraciones. Dejando de lado el factor gente y entrando en factores económicos o de bienestar, las cosas se complican. Seré conciso por limitación de espacio. Según datos de fácil disponibilidad (www.nationmaster.com/ y http://cyberschoolbus.un.org/), el Producto Bruto Interno (PIB), la suma total de bienes y servicios producidos a lo largo de un año, es de $us 359.465.000.000 para Suiza (Nº 17 en el mundo) y para Bolivia de $us 8.773.000.000 (puesto 97). El ingreso anual por habitante es de 1.039 dólares (puesto 161) para Bolivia; el de Suiza supera los $us 37.000, uno de los más elevados del mundo. La mortalidad infantil es dramáticamente alta en nuestro país: 56 por mil; apenas cinco por mil en Suiza. Asimismo, hay escasos 180.000 usuarios de Internet en Bolivia (2% de la población) y 2.375.000 en Suiza (30%), por citar dos indicadores básicos, uno de desarrollo humano y el otro de desarrollo tecnológico. Las diferencias son, pues, abismales. Bolivia precisaría en 15 años multiplicar por más de 40 veces su PIB actual manteniendo la misma población de hoy y que Suiza no crezca nada hasta 2017, para intentar igualarla, supuesto heroico e irreal. Si pasamos al comercio exterior y a otras combinaciones de todo tipo, la cosa se pone peor. El abismo entre Suiza y Bolivia es sideral. Solamente con tasas por 20 años que superen el 27% anual de crecimiento podríamos ir acercándonos. No ciertamente con el magro 4% actual, que a duras penas cubre el incremento vegetativo nacional. Es bueno emular e intentar superarse, pero haber puesto a la hiperpróspera Suiza como meta para el 2017, ha sido absolutamente sobredimensionado. Si S.E. intenta cumplir con esa misión imposible, deberá comenzar a ejercer políticas distintas que permitan a Bolivia adentrarse profundamente en la globalización y en el dinámico capitalismo del siglo XXI (“el peor enemigo de la humanidad”, según Evo Morales), asegurar sobre los avances con ese nuevo modelo ingentes inversiones y garantizar una enorme seguridad jurídica, tal como sucede con los ultracapitalistas helvéticos. Mediante el proclamado avance del ‘socialismo del siglo XXI’ y ahuyentando inversores, la distancia entre Suiza y Bolivia será cada vez mayor mientras la distancia entre Bolivia, Burkina Faso, Burundi y otras desventuradas naciones atrasadas, será cada vez menor.

Dr. Agustín Saavedra Weise © Derechos Reservados 2005
Santa Cruz - Bolivia