¡Yo quiero un nuevo movimiento social!

Agustín Saavedra Weise

30-03-2007

Me gustó mucho el comentario de Juan Carlos Rivero titulado Legalidad que invita a la corrupción del pasado 17 de marzo en EL DEBER. Da justo en el blanco, aprieta la llaga de las innumerables torturas burocráticas a las que se ve sometido el ciudadano, desamparado cada vez más, aun en estos momentos de ‘cambio profundo’, como le gusta reiterar demagógicamente al Gobierno y sin hasta ahora hacer realidad sus promesas en lo que más le interesa a la gente común: la simplificación de trámites rutinarios. Hoy por hoy hay movimientos sociales para todos los gustos: desde cocaleros con su dañina producción muchas veces derivada al narcotráfico hasta regantes, ‘colonos’, ‘sin tierra’, etc., etc. Los tales movimientos sociales son –reitero– de todos los colores y de todos los gustos. Falta sí un movimiento social que, personalmente, me gustaría que exista y del que sin duda sería miembro. Me refiero al movimiento social de la gente hastiada de tanto papelerío, cansada de deambular de un lado a otro para cobrar jubilaciones, pagar impuestos, renovar documentos... Ése sí que sería un movimiento social avasallador y al que se plegarían todos los bolivianos y bolivianas. Si se trata de un carné de identidad, su duración es de solamente cinco años y luego hay que renovarlo. En otros países ese mismo carné emitido por la Policía dura para toda la vida y se cambia solamente cuando se cambia el estado civil. Si hablamos del registro de conducir automotores, más conocido como ‘brevet’, el mismo también dura solamente cinco años y cuesta una pequeña fortuna su tramitación. En otros países el documento cuesta mucho menos y su validez generalmente es de diez años. Así sucesivamente, el boliviano se ve acosado por diversas exigencias de documentos y por burocracias verdaderamente inéditas en el resto del planeta, pero que aquí surgen como hongos o permanecen como escollos que de tanto en tanto hay que sortear a como dé lugar. Yo, por lo menos, me cansé de esto y creo que mucha gente también. ¡Es la hora de los pueblos! Se repite ‘ad náuseam’, pero el pueblo sigue callado haciendo lo que le obligan a hacer. Ha llegado el momento de decir ¡basta! Yo convoco a los ciudadanos y ciudadanas de Bolivia a que salgamos a las calles y configuremos el movimiento social de los obligados a hacer trámites. Creo que sería impactante si de veras se concreta. Lamentablemente, nuestro pueblo parece acostumbrado a protestar por grandes cosas o por ‘burreras’, y casi nunca protesta ni se queja por aquello que hace y afecta a su vida cotidiana y que la transforma en un tormento o en fuente de corrupción generalizada, ya que como dice mi colega Rivero, a este cáncer se lo “combate de manera efectiva haciendo que la legalidad no demande grandes sacrificios y que más bien otorgue ventajas a quien se adhiera a ella”. ¡Por un movimiento social que demande menos burocracia y más respeto al ciudadano común! ¡Por un movimiento social que obligue a las autoridades a abrir sus ojos y terminar con tanto tormento administrativo! Eso quiero, eso proclamo. A ver si me siguen….

Dr. Agustín Saavedra Weise © Derechos Reservados 2005
Santa Cruz - Bolivia