Sistemas de gobierno: ideas viejas, pero vigentes

Agustín Saavedra Weise

21-07-2006

El alemán Theo Stammen, en su Sistemas políticos actuales (Editorial Guadarrama, Barcelona), ofreció una visión didáctica que, pese a los años, aún sirve como referencia, sobre todo ahora que estamos ‘ad portas’ de una Asamblea Constituyente que podrá definir las pautas de la Bolivia del futuro si se hacen bien las cosas o, confío que no sea el caso, terminará creando más problemas que los existentes si surge un mamarracho. Preguntarse por el sistema de gobierno de un Estado no significa otra cosa que preguntar por el modo y la manera cómo ese Estado es gobernado. Aquí cabe recordar que la palabra ‘gobierno’ deriva del latín ‘gubernare’ (dirigir, pilotar) y ésta del griego ‘kibernan’, que a su vez dio origen a la palabra ‘cibernética’, denotativa de los procesos de orientación, control y gestión, propuesta por el francés Ampére y retomada luego por el matemático norteamericano Wiener. De ahí entonces que la figura de ‘la nave del Estado’ ha estado siempre presente en la literatura política. Una sociedad ordenada políticamente no es ninguna aglomeración suelta de seres que poco y nada tienen que ver entre sí; hay que tener en cuenta que esos seres forman una agrupación que tiene orígenes, concepciones y juicios de valor comunes. Sin esa base de mínima concordancia, una comunidad tendría sus días contados. Asimismo, es válido pensar en dos formas de integración política: la total, en la cual Estado y sociedad son idénticos, que en último término deviene en totalitarismo, y la integración política parcial, además de la cual hay numerosas y voluntarias maneras de integración social con valor propio. Resultan, pues, dos tipos de sistemas de gobierno: 1) Sistema constitucional: a) División de poderes, estructura pluralista del poder; b) Formación abierta y pluralista de la voluntad política; c) Integración política parcial. 2) Sistema autocrático: a) Concentración de poderes, estructura monista del poder; b) Formación monopolizada de la voluntad política; c) Integración política total. Lo que propone Stammen no es nada novedoso. Lo interesante es su forma tan simple de clasificación. Al referirse a los gobiernos de las democracias occidentales, hace un recuento detallado del sistema parlamentario y explica cómo funciona éste en Europa. Prosigue analizando el sistema presidencialista (cuyo paradigma es Estados Unidos) y luego se refiere a “las imitaciones del sistema presidencialista en los países latinoamericanos”. Añade que el mero calco exacto de instituciones no garantiza un adecuado funcionamiento. Stammen considera que pese a las innumerables ‘reformas constitucionales’, las Cartas Magnas latinoamericanas han seguido siendo básicamente las mismas, con la evolución y los agregados que trajo el tiempo. El modelo fue siempre presidencialista con una situación especialmente fuerte del Ejecutivo. Justamente, este motivo invalidaba la adopción del modelo para las naciones de Europa Occidental, pero lo hizo terriblemente atractivo para América Latina. La herencia del régimen hispano-monárquico y absolutista influyó determinantemente. El presidente pasó a ser una suerte de ‘virrey constitucional’, de virrey por elección. Frente al presidente está el Congreso con una o dos cámaras y también, siempre de acuerdo con el modelo estadounidense, existe una Corte Suprema de Justicia. Insiste Stammen en que, más allá de estas semejanzas formales, las diferencias con EEUU son enormes. En fin, una vez más nos encontramos en Bolivia ante una situación en la cual hay que plantearse la cuestión fundamental del desarrollo político. Mucho se ha hablado en Bolivia de desarrollo social, económico y de otros ‘desarrollos’. Poco y nada del desarrollo político como proceso que lleve a la sociedad a sus fines últimos, al llamado ‘bien común’, al fortalecimiento participativo en un marco de integración voluntaria que respete pluralidades, costumbres y etnias, con todos los ciudadanos iguales ante la ley.

Dr. Agustín Saavedra Weise © Derechos Reservados 2005
Santa Cruz - Bolivia