La importancia del ‘system check’

Agustín Saavedra Weise

07-10-2005

Entre algunas de las cosas que aprendí en la época en que fui presidente del Lloyd Aéreo Boliviano (1985-86), una se me quedó grabada para siempre: el ‘system check’. ¿Y qué es? Es nada menos que el minucioso repaso de todos los sistemas de una moderna aeronave comercial que los muy aptos pilotos del LAB realizan a diario. Obviamente, ese mismo procedimiento lo debe hacer imperativamente todo piloto consciente, sea en una pequeña avioneta o en un gigantesco ‘Jumbo’. El procedimiento siempre es el mismo: un ‘system check’ completo de ‘cabo a rabo’ de todos los instrumentos y dispositivos del aeroplano. Nada puede fallar. La más mínima prueba instrumental de que algo anda mal –por muy insignificante que parezca– motivará a que el capitán de la nave detenga el vuelo hasta que el defecto sea corregido.
Este método exhaustivo de cuidados previos es fundamental en el caso de la aviación, ya que si bien es el tipo de transporte más seguro que existe, cada vez que se produce una catástrofe aérea ésta adquiere características de tragedia y muy pocas veces hay sobrevivientes. Desde ya, habría muchos más accidentes aeronáuticos si no se hiciera el system check con todo rigor.
Al pasar de la aviación a la vida cotidiana, podemos percibir cuán importante es que nosotros también hagamos cada mañana nuestro propio ‘system check’. Al levantarse, ver que mente, cuerpo y espíritu estén preparados para la jornada y ajustar lo necesario a fin de que esa ‘trilogía’ quede sincronizada. Asimismo, otro ‘system check’ básico es el de la agenda diaria de actividades: ordenar meticulosamente lo que hay que hacer y lo que debe evitarse. Por último, y llegando al trabajo, es también recomendable un ‘system check’ adicional, esta vez de las máquinas y del material que en esa jornada uno usará, para cerciorarse de que todo ande bien.
Así sucesivamente, adaptado a las múltiples maneras de cada empresa o de cada personalidad, creo que el ‘system check’ de los pilotos comerciales es excelente y debe ser copiado –cambiando lo que hay que cambiar– para ordenar mejor nuestras vidas, nuestra conducta, nuestra salud y en general, prácticamente, casi todas nuestras actividades.
Pero claro, todo esto del ‘system check’ suena un poco a chino en nuestra Bolivia, país de la improvisación por antonomasia, casi la quinta esencia del desorden institucionalizado. Cualquiera que pretenda hacer acá un ‘system check’ explícito en su oficina, lo menos que caería sería antipático (“qué se cree el fulano éste, hecho al aviador” u otras cavilaciones por el estilo). Si del ámbito personal o privado vamos a lo público y a lo político, ahí vemos casi la negación, la contrapartida antinómica del ‘system check’. Nada se prueba ni se verifica antes, lo que hay que hacer se hace sobre la marcha, sin medir consecuencias y muchas veces hasta sin análisis previo de reacciones o derivaciones. Si las cosas salen bien, en buena hora; si salen mal, qué se va a hacer, por lo menos se hizo el intento... De esa forma se disimulan improvisación y temeridad.
Un poco se ha avanzado, pero estamos todavía a años luz en Bolivia del ‘system check’ personal e institucional como forma de vida. El desorden y la improvisación son parte del atraso y del marasmo mental que nos sigue dejando con pocas posibilidades de remontar el subdesarrollo. Los conformistas lo disfrazan repitiendo que “estamos aquí y las cosas son así”, o con dichos tales como “mejor es vivir un poco desordenados pero con calor humano y no ser como en esos países tan fríos e inhumanos”, etc. Huelgan comentarios(...). Yo aconsejo intentar el ‘system check’; es útil, es bueno, sirve.

Dr. Agustín Saavedra Weise © Derechos Reservados 2005
Santa Cruz - Bolivia