Mayor diferimiento de cuotas de crédito sólo traerá problemas

           Parece que el Supremo Gobierno Constitucional, en lugar de aplicar un programa integral de reactivación, está comenzando a generar -una tras otra- pequeñas medidas que no satisfacen del todo en la presente coyuntura las necesidades de Bolivia y -mucho menos- las de diversos sectores del pueblo, sean estos empresarios, banqueros, trabajadores o simples consumidores.

           Uno de esos aspectos es el nuevo ordenamiento legal para el diferimiento de créditos. Y expreso esto más allá de la controversia en torno a si es constitucional o no, pero es un hecho que se trata de una medida molesta, que favorecerá poco a los deudores y perjudicará en forma enorme al sistema financiero en su conjunto. Resulta preocupante esta coyuntura y además no deja de ser insólita, pues va a contramarcha de lo que es usual en casos de crisis, porque -bajo condiciones normales- en ningún país del mundo es factible encarar con éxito un plan de reactivación económica global sin el soporte básico del sistema financiero como socio estratégico, jamás como ente colectivo sometido y mucho menos como rival. Pareciera ser que eso no se entiende bien, o tal vez se está buscando un ángulo político y no el ángulo de la racionalidad económica. Si es así, resulta lamentable que esto suceda porque todos teníamos (aún tenemos) esperanzas en la capacidad que mostró cómo economista S.E. el señor presidente Luis Arce Catacora. Basados en esa confianza, esperábamos de parte de él la presentación de medidas completas, no mini medidas que se van dando a cuentagotas y que parecieran no ser parte de un plan integral. No queremos equivocarnos y lo expresamos con mucho respeto, pero de continuar la tendencia agresiva de perjudicar al principal aliado, la consecuencia será no como pegarse un tiro en el pie sino uno directo en la barriga… Bajo condiciones de enfrentarse y no de consenso entre las partes que componen al Estado como tal y al sistema financiero en su conjunto, será muy difícil lograr una reactivación económica positivamente progresiva. El diferimiento de créditos ya estaba pactado en condiciones que, aunque pesadas para las entidades financieras, éstas se habían comprometido a cumplir. Gravarlas más aún generará muchos problemas y pocas soluciones. En lo que respecta al consumidor financiero, cada cual conoce que una vez adquirida en forma voluntaria una obligación, sabe que la tiene y es consciente de que debe cubrirla. La cultura de pago es vital en cualquier ámbito. No podemos nosotros ir a pedir dinero de un vecino (y mucho menos a un banco) sin tener las condiciones necesarias para reintegrar ese dinero. Así son las cosas y obviamente hay excepciones, como ocurre ahora con motivo de la pandemia, pero esas excepciones deben ser mutuamente negociadas, no impuestas. Todos comprendemos que la solución no pasa por la falta de compromisos de los deudores pues la pandemia afectó sus fuentes laborales; muchos se quedaron sin trabajo o tuvieron que cerrar sus fábricas y talleres. Es comprensible el diferimiento, pero con acuerdo de partes, sin imposiciones que generen mayores dificultades.

           Y en lo que hace a regulaciones, nadie está en contra de ellas, pero éstas también deben ser pautadas y adecuadas a la coyuntura. Por otro lado, si como se comenta, este último cambio al diferimiento de las cuotas de crédito está orientado hacia fines político-electorales, sería verdaderamente penoso. No creo que sea la mejor manera de actuar para un gobierno que recién inicia su gestión. En fin, se han sembrado muchas dudas, pero aún quedan esperanzas y todo se puede cambiar o negociar con el fin de lograr consensos; hagamos crecer esas esperanzas y disipemos lo negativo. Es mi modesta opinión.

           

           

           

           

----------0000----------

 


Publicado en Fecha: 08 de diciembre del 2020
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

6

Los más Recientes



Copyright © 2013 - Todos los Derechos Reservados

Telf. de contacto: 74969109 Diseñado por: Vicente Candaguira