Capital oriental en asedio y el país también

           Más allá del frenesí de las recientes fiestas navideñas y de año nuevo, es un hecho que esta Santa Cruz de la Sierra del Siglo XXI en cualquier momento transforma en esas ciudades medievales que vivían bajo asedio constante. Cada mañana no sabemos cuándo, dónde o cómo, ocurrirá (o no) el bloqueo de turno, a esta altura algo casi constante y perjudicial. Parece mentira que la "locomotora económica", la población citadina más grande de Bolivia, viva bajo la sombra de repetitivas malas acciones que provocan daños cuantiosos.

           Muchísimas veces nos hemos referido anteriormente al tema de los bloqueos. Cuando escribía la columna Dominicus en el Diario Mayor El Deber (2002-2012) acuñé la palabra "Bloquivia", sugiriendo -en irónica broma claro está- que se adopte ese apelativo para nuestro país por corresponder mejor a la realidad. Y expresé que Bloquivia podría hasta tener su propio himno: "bloquivianos el hado propicio coronó nuestros votos y anhelos, ya podemos bloquear y bloquear..." etcétera. O algo así. Sé que la analogía choca, pero debe admitirse que representa la real realidad.

           Por otro lado, veo cada vez más distante la posibilidad nacional de ser tierra de contactos si ni siquiera entre nosotros podemos contactarnos. Proyectos de corredores bioceánicos y trenes interoceánicos se alejan también, puesto que lo sucedido cotidianamente acá es de conocimiento general. Nadie querrá transitar por una región convulsionada del Cono Sur donde el bloqueo se ha convertido en vicioso hábito cotidiano.

           Por lo general no hay represión ni penalidades para quienes realizan cortes de ruta. La misma impunidad ocurre cada vez que los ambulantes invaden espacios públicos con sus caóticos cierres de calles. Cuando el Gobierno -por conveniencia o necesidad propia- así lo determina, recién manda a su centralizada Policía para despejar lugares sitiados o ayudar a los gendarmes. Se ha llegado a tal permisividad que ahora cualquier grupo realiza antipáticos bloqueos, sean vecinos o gremios diversos. Y hablando de éstos, el último cerco fue el de los transportistas, reclamando por el acceso de sus movilidades a diversos lugares de la capital cruceña. En otros lugares del mundo esos vehículos sí acceden a zonas urbanas pero en horarios de madrugada con escasa circulación, bajo estricta vigilancia y con duras sanciones para quien desobedece. Acá en Santa Cruz de la Sierra no hay nada de eso; las foto multas siguen sin funcionar por el interés de unos cuantos (que perjudican a muchos) y por un raro letargo municipal en la materia. Sin ley y orden no pasa nada, el caos prevalece. El aumento en el número de accidentes de tránsito prueba tristemente lo aseverado.

           Poder Ejecutivo, Gobernaciones y Alcaldías deberían concertar ac-ciones comunes contra bloqueos e invasión de espacios públicos en Santa Cruz y en el resto de Bolivia ¡Ya está buena la chacota!

----------0000----------

 


Publicado en Fecha: 06 de enero del 2019
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

Los más Recientes



Copyright © 2013 - Todos los Derechos Reservados

Telf. de contacto: 74969109 Diseñado por: Vicente Candaguira