Inteligencia artificial: avances y peligros

           Los humanos han estado explorando mecanismos de inteligencia artifi-cial desde hace décadas. Con sus películas y libros, guionistas de Hollywood y autores de ciencia ficción se adelantaron en el tiempo. Desde Isaac Azimov con sus escritos hasta James Cameron en el cine, muchos han especulado con di-versas posibilidades ficticias en donde las máquinas dominan a la gente ¿Quién no recuerda a la malévola “Skynet” y su esbirro robotizado “Terminator”? No hemos llegado todavía a esos extremos pero andamos cerca. Con sus lúcidos 95 años, Henry Kissinger nos alerta sobre los avances y peligros de la inteli-gencia artificial (IA) en un ensayo publicado en “The Atlantic” el pasado mes de junio.

           La inteligencia artificial (IA) enfatiza la creación de máquinas que funcio-nan y reaccionan como los humanos (www.techopedia.com). Algunas de las actividades de las computadoras con IA incluyen reconocimiento de voz, auto aprendizaje y solución de problemas. La IA pretende crear máquinas capaces de actuar por sí mismas. Su investigación es de alta especialización y la inge-niería del conocimiento es parte central de esa investigación. Las máquinas pueden llegar a reaccionar al estilo humano sólo si tienen abundante informa-ción. La IA debe tener acceso a objetos, categorías, propiedades e interrelacio-nes, si se quiere implementar dicha ingeniería del saber. Iniciar razonamientos con poder de resolución de problemas y mediante una máquina es tarea difícil.

           La mayoría de los científicos coinciden: es improbable que una IA mues-tre emociones humanas y tampoco existe ninguna razón para que se vuelva intencionalmente benévola o malévola. Por lo contrario, al considerar cómo la IA puede convertirse en un riesgo, los expertos analizan dos escenarios proba-bles: a) la IA está programada para hacer algo devastador; las armas autóno-mas son sistemas de IA programados para matar, en manos de la persona equivocada podrían causar desastres y b) tal vez la IA está programada para hacer algo beneficioso, pero por sí misma podría desarrollar métodos destruc-tivos para lograr ese objetivo… En fin, complementar la inteligencia humana con la IA podría coadyuvar en el avance de la civilización, pero siempre con tecnologías no perversas.

           El interés de Kissinger en la IA comenzó cuando supo de un programa de computadora experto en “Go”, un juego complicado. El aparato aprendió su manejo y derrotó a varios humanos. Ante este y otros avances, Kissinger sen-tenció: “estamos en medio de una revolución cuyas consecuencias hoy no las podemos evaluar; su culminación puede ser un mundo que confíe más en las máquinas, desviándose de normas éticas o filosóficas”. Para Kissinger, la hu-manidad aún no está preparada para la inteligencia artificial ¿Será así o no? Pareciera que al viejo maestro le está ganando la partida la IA; el avance de es-ta nueva tecnología prosigue en forma inexorable…

           

           

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Publicado en Fecha: 26 de agosto del 2018
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

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