El enorme peso de la geografía

Aún en este tercer milenio el peso de la geografía sigue siendo grande. La geo-grafía estudia la superficie de la tierra, con sus océanos y medio ambiente. Interpreta también interacciones entre la sociedad humana y su hábitat e incluye estudios de población y de recursos naturales. Se divide en dos campos principales: geografía física y geografía humana. Como todo conocimiento científico, se subdividió en varias ramas a partir de las dos básicas. Una rama importante es la geografía política. Al amalgamarse ésta con aspectos relativos al poder y control territorial, se generó la geopolítica, la relación entre conocimiento geográfico y decisiones de autoridad que influyen sobre determinada latitud en lo interno o en el contexto internacional. La geopolítica puede ser descriptiva o analítica y hasta factor estratégico, si las necesidades nacionales así lo requieren.

En el corto plazo la geografía nos domina, al decir de Sir Halford Mackinder. La tecnología permitió vencer obstáculos y hasta volar para superar dificultades, pero en lo inmediato la geografía prevalece. En algunas situaciones hasta impone condiciones inexorables. Ya comenté varias veces que las personas pueden moverse pero los países no; están dónde están, condenados (o bendecidos) a permanecer uno al lado del otro por mandato de la geografía. Les queda el arreglárselas para ser buenos vecinos, vivir bajo permanentes pugnas, o que uno conquiste al otro y lo absorba.

Se cuenta que cuando Adolf Hitler lanzó sus ejércitos contra la Unión Soviética (22 de junio de 1941), pocos meses después tanquistas e infantes alemanes -al margen de sus notables triunfos iniciales- fueron progresivamente abrumados por la inmensidad del espacio ruso. Poco a poco la insondable estepa generó un temor psicológico subyacente en la mente de los soldados y los desmoralizó en forma notable. Así lo relataron los sobrevivientes. He aquí otra prueba del peso de la geografía hasta en la mente humana, más allá de su incidencia en la manera de ser de los pueblos, resultado de las condiciones propias de cada lugar.

Sin la geografía sería imposible valorar un universo tan cambiante. En lo personal, disponer de un mapa mental propio para entender mejor las cosas resulta de gran ayuda. Asimismo, la geografía permite comparar formas de vida y sus ventajas o inconveniencias. Hasta las gestaciones y decadencias de las civilizaciones involucran factores vinculados con el espacio. El peso de la geografía es y seguirá siendo enorme.

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Publicado en Fecha: 15 de abril del 2018
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

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