Nada en Rosario ni en Puerto Busch

Hace tiempo mencioné la falta de acciones en Puerto Busch y el abandono de la Zona Franca de Rosario cedida por Argentina. El predio es reclamado por el municipio rosarino para instalar allí una zona de esparcimiento en lugar del triste espectáculo que brinda Bolivia al tenerlo tan desprolijo. Peor aún: tipo perro del hortelano, no se hace nada ni se deja hacer. Lamentable. El Palacio San Martín ha ofrecido -desde hace años- a la Cancillería boliviana varias alternativas para el traslado de la zona franca. A todo esto, los rosarinos están muy disgustados con las autoridades bolivianas por su terca actitud de seguir en un sitio donde no se hace nada y encima atenta contra el desarrollo urbano de la ciudad. Sería bueno concluir la negociación planteada para poder montar en otro lugar una nueva zona franca, pero que esta vez sí funcione.

Aparte de Rosario nuestro país tiene otras dos zonas francas en la Hidrovía Paraguay-Paraná: Palmira en el Uruguay y Villeta en el Paraguay. Sumemos Ilo en el Perú (sobre el Pacífico) que tampoco se la utiliza y no sé que otra zona franca suelta o aislada anda por ahí. Reitero: Bolivia se ha plagado de zonas francas y no ha hecho nada en ninguna. Algo embarazoso para un país que -con justicia- anhela recuperar su perdida heredad marítima y además precisa contar con diversas vías de conexión para mejorar su acceso internacional.

Es de conocimiento público que la zona franca abarca más de 54 mil metros cuadrados y casi un kilómetro de muelle. Se quiso crear un polo industrial y comercial; en la práctica funcionó como depósito de bienes en tránsito, los que en algunos casos tardaron décadas en ser movilizados o se deterioraron en el lugar, tal el caso vergonzoso de los “Carritos Hane”. En las tres décadas de “funcionamiento” de la zona se registraron apenas dos ingresos y un egreso de barcazas. En 1988 fue amarrado allí el último buque. He aquí un fracaso nacional por ceguera e inacción.

Con Puerto Busch tampoco hubo avances pese a ser nuestra única salida soberana sobre el río Paraguay. La zona fue cedida por Brasil como parte de los acuerdos del Tratado de Petrópolis (1903). Urge procurar inversores para que Puerto Bush sea operativo 100%. Se eliminarían así las trabas del Canal Tamengo, que tanto encarecen y dificultan la salida e ingreso de productos hacia y desde la hidrovía ¡Basta ya de vueltas! Podemos llegar al Atlántico expeditivamente desde un nuevo Puerto Bush y cambiar la penosa imagen que el rosarino tiene de Bolivia cediendo la actual zona franca para trasladarla a otro lugar. Lo importante es hacer. Lastimosamente, Bolivia sigue sin hacer nada.

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Publicado en Fecha: 11 de diciembre del 2016
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

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