¡Santa Cruz de la Sierra por siempre!

Estamos en septiembre, el mes de Santa Cruz de la Sierra. Otrora postergada y hoy la urbe más pujante de Bolivia, enriquecida además por una migración interna que le dio un carácter nacional superior al de cualquier otra capital departamental. Su nombre completo es Santa Cruz de la Sierra, no “la ciudad de Santa Cruz” o “Santa Cruz”, como erróneamente repiten inclusive medios y gente del lugar. La SC de la Sierra de Extremadura (España) fue lugar de origen de Ñuflo de Chávez. El capitán hispano, al fundar un pueblo en el trópico (26 de febrero 1561) le puso el apelativo de su ciudad natal, el que se conservó hasta nuestros días, pese a los traslados y fusión con San Lorenzo de la Frontera. Hay únicamente dos SC de la Sierra en el mundo, mientras localidades llamadas “Santa Cruz” abundan en las Américas y España. Lo “de la Sierra” hace la diferencia.

Casi medio siglo atrás conocí los trabajos de Mario Travassos y de Lewis Tambs y no sólo traduje al último; también desarrollé varios conceptos propios referidos a la ubicación de SC de la Sierra, urbe sobre la cual se ejerce presión desde los cuatro puntos cardinales y desde donde también se proyecta capacidad de integración por tratarse de un espacio neurálgico. Expertos en temas agropecuarios manifestaron recientemente en Buenos Aires que tenemos un imaginario triángulo alimentario entre Bahía Blanca (Argentina), San Pablo (Brasil) y Santa Cruz de la Sierra, con capacidad de alimentar en el futuro al mundo entero. Esto -es real y ocurre en pleno 2016- reivindica una vez más a SC de la Sierra como pivote esencial y “heartland” del hinterland del Cono Sur. Sin embargo, ese punto neurálgico apenas emana poder; desde el altiplano lo tienen castrado y aún no cumple su destino histórico. Las autonomías regionales son “el cuento”, es La Paz quien manda, aunque las pautas económicas se encuentren en el departamento de Santa Cruz. Así están las cosas y opinar consumiría los caracteres dispuestos para esta columna; lo que me interesa recalcar es el rol estratégico de Santa Cruz de la Sierra como espacio polarizado y de proyección continental. Si su destino no se manifiesta con plenitud es por que desde las alturas no perciben que la expansión cruceña beneficiará al país en su conjunto. Estas actitudes centralistas (no de ahora, desde tiempo atrás) implican dispararse en el pie…

Para el citado triángulo alimentario se podrían haber mencionado otros lugares: Cuiabá, Asunción, Campo Grande, Corrientes, Rio Branco, etcétera. No y no, siempre sobresale Santa Cruz de la Sierra. No es por casualidad. Aunque el altiplano suicidamente opaque la esencia cruceña y la dirigencia local haga poco o nada, la silenciosa geografía con su innegable peso está dictaminando que Santa Cruz de la Sierra sigue vigente y lo estará siempre.

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Publicado en Fecha: 04 de septiembre del 2016
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

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