El eterno retorno del “más o menos”

En anteriores ocasiones ya me referí al tema pero como éste es recurrente –tal como la teoría del eterno retorno del filósofo alemán Federico Nietzsche- vale la pena volver a teclear unas cuantas líneas al respecto. Me refiero al “más o menos”, esa tan trillada frase que desnuda la mediocridad y alimenta el conformismo.

La situación resignada de quedarse en el "más o menos" sin procurar excelencia y hasta enojarse cuando surgen criticas constructivas, es algo que ocurre casi en todos lados. Se trate de un taller mecánico, de una sastrería, de cualquier otro tipo de negocio, servicio o tramitación, siempre estará de por medio el antipático “más o menos”, como si con ello deberíamos vivir constantemente. Y lo más dañino aún: al que se queja, lo creen chiflado o petulante; llegan a decirle cosas tales como "si no estás conforme ándate del país", "acá estamos en Bolivia", “no se queje tanto”, y otras zonceras por el estilo francamente injustificables. En suma: existe –inserto en la mente colectiva– un sentimiento de que necesariamente "no podemos" hacer bien las cosas y hay que conformarse con el estado actual de situación. Me resisto a aceptar esto ¡No y no! Los bolivianos hemos demostrado ser tan capaces como cualquier otro cuando nos lo proponemos.

Repito: no hay por qué aceptar mediocridades ni alimentar al endémico conformismo. Empero, a esas dañinas predisposiciones psicológicas de la comunidad se le agrega algo más. Si hablamos –otro simple ejemplo– de delincuencia, casi con seguridad desde un alto jefe policial hasta una simple ama de casa dirán "ah, pero mal que mal acá estamos mucho mejor que en San Pablo o Lima". Léase: el de al lado tiene 10 forúnculos, yo tengo 4, por tanto me conformo, estoy mejor. No en vano la sabiduría popular inventó el adagio “mal de muchos consuelo de tontos”.

Ni la patología social del "más o menos" ni el conformismo son buenos para el progreso de una sociedad. Si uno tiene un feo forúnculo debe procurar curarlo de inmediato y no conformarse por que el vecino tiene más… Si alguien no hace bien las cosas, no significa que nosotros, con un esfuerzo adicional, sí podemos hacer con excelencia todo tipo de tareas si nos lo proponemos en serio.

En la medida que en Bolivia superemos dañinos conformismos fruto del acendrado “más o menos”, el país podrá cambiar cualitativamente. De continuar con estas pautas mentales negativas, solamente se puede garantizar mayor mediocridad.

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Publicado en Fecha: 20 de abril del 2014
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

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