“Facilidades” chilenas a favor de Bolivia

El pasado junio el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile presentó un breve folleto titulado “Chile y la aspiración marítima boliviana, mito y realidad”. A lo largo de sus 10 páginas pretende demostrar que, dado el verdadero “paraíso” de facilidades otorgadas por quien nos quitó el Litoral, Bolivia es prácticamente una nación privilegiada, con libre acceso a puertos chilenos mediante prebendas únicas. Es más, bajo ese particular punto de vista, los bolivianos hasta deberíamos congratularnos de no tener acceso directo al mar, ya que la amplia generosidad del Mapocho en materia de “facilidades, privilegios y derechos” nos coloca en posición privilegiada.

Los distintos razonamientos dados en el folleto de referencia llegan a ser francamente risibles. Me hicieron recordar la figura metafórica de un verdugo que corta cruelmente y sin vacilar el brazo derecho de su indefensa víctima, pero luego he aquí que se “preocupa” por el costo del uso de la forzada prótesis que lleva la infortunada víctima y que por complejo de culpa el propio verdugo compró para compensar en parte la horrenda acción. En su desvergonzada actitud (actitud “patuda”, como dirían los chilenos en su lunfardo) ese verdugo de ayer -con su contemporáneo disfraz Siglo XXI de seriedad y desarrollo- anuncia al mundo que el mutilado goza de “muchos privilegios” y “tiene la suerte” de que quien le cortó el brazo le está brindando uno artificial tan óptimo que hasta funciona mejor que el brazo original. En otras palabras: el lisiado tiene que sentirse feliz de haber sido mutilado: ahora ostenta ventajas que de otra manera no las tendría…

Desde que a partir de septiembre de 2003 se pusieron en práctica los principios básicos del Programa de Acción de Almaty (Kazajstán), fruto del trabajo de la Secretaría a cargo del sector de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del Grupo de Países en Desarrollo sin Litoral, casi la totalidad de “facilidades, privilegios y derechos” que Chile le estruja a Bolivia ya son concedidos rutinariamente por los estados de tránsito. Así que no hay tales prebendas especiales. La mutilación territorial que sufrimos en 1879 sí nos convirtió en pioneros del libre tránsito y generadores de las posibilidades otorgadas hoy a los países sin acceso al mar. Esos paliativos ahora se han institucionalizado para otros estados que tampoco tienen acceso al océano, todos ellos mediterráneos naturales, no como Bolivia, que tuvo mar y le fue arrebatado, algo que coloca a nuestro país en un lugar trágicamente especial.

La comunidad internacional debe tomar nota de estas pautas no explicadas en el documento chileno, para así ubicarlo en su real y falaz dimensión. Ninguna facilidad, ninguna prótesis artificial, podrá sustituir lo que nos fue violentamente arrebatado: cualidad y soberanía marítima. Esa es la pura verdad.

----------0000----------

 


Publicado en Fecha: 13 de Julio del 2014
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

Los más Recientes



Copyright © 2013 - Todos los Derechos Reservados

Telf. de contacto: 74969109 Diseñado por: Vicente Candaguira