1914-2014: paralelos inexistentes

Cada vez que se producen años que coinciden con centenarios surge la natural tentación de las comparaciones. Como 2014 marca los 100 años del inicio de la Gran Guerra de 1914 (luego llamada Primera Guerra Mundial, PGM) no faltan quienes escarban el horizonte en busca de paralelos históricos. Desde mi modesta perspectiva tales paralelos son inexistentes. El mundo de 2014 es muy distinto al de hace un siglo. Veamos sólo algunos elementos que marcan la diferencia.

Según el historiador británico Eric Hobsbawn -y como ya lo comenté hace muchos años- los siglos no son meramente cronológicos, más bien se adaptan a pautas socio-políticas relevantes que denotan principios y fines. En su obra “La era de los extremos”, marca 1991 como "conclusión" de un breve siglo XX iniciado justamente en 1914. Por contraste, el Siglo XIX fue para Hobsbawn largo en términos de años: lo inicia en la Revolución Francesa (1789) y lo cierra en 1914.

Primera conclusión: más allá de acordar o no estar de acuerdo, políticamente un siglo no necesariamente es un siglo, es decir, 100 años. En términos de procesos sociales un siglo puede ser más largo o más corto, todo dependerá de los hechos claves que lo definen. Entre 1989 (caída del muro de Berlín) y 1991(colapso de la Unión Soviética) don Eric eligió al segundo, fue juicio de valor, pero es un hecho que ambos sucesos definieron en conjunto el fin de una etapa. Conclusión: 100 años no siempre son 100, tal como en política no siempre 2 + 2 es 4…

Por otro lado, el mapa geopolítico de 2014 es totalmente distinto al de 1914. No hay hoy una potencia europea en crecimiento que clama por su lugar en el mundo, como lo era el imperio alemán de entonces ni tampoco existe un aliado debilitado que luchaba por sobrevivir sin desmembrarse, como fue el caso del multinacional imperio austro-húngaro, extinguido una vez terminó la PGM. Los paralelos con una Rusia de 2014 -que aunque decaída mantiene su vocación imperial- y los recientes problemas en Ucrania, no tienen nada que ver ni son relevantes para establecer semejanzas de siglo a siglo.

El equilibrio de poder surgido luego del Congreso de Viena de 1815 se rompió en 1914 ante la abierta manifestación germana de desafiar a la potencia marítima dominante: Gran Bretaña. Rusia vivía aún la época de los zares en medio de fuertes convulsiones internas que derivarían en la revolución de 1917. Estados Unidos proseguía su fenomenal crecimiento observando de lejos las pugnas europeas y no quería inmiscuirse. En el Asia dominaba Japón, ocupando espacios de territorios chino y coreano. Ninguna cosa parecida sucede ahora en 2014; cualquier pretendido paralelo es circunstancial o es de naturaleza subjetiva.

Nada hay en paralelo entre 2014 y 1914. Transitamos desde 1991 un siglo XXI de naturaleza política diferente y al que nadie sabe aún cuando se le pondrá fin, al menos si seguimos el lineamiento trazado por el gran Hobsbawn.

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Publicado en Fecha: 01 de Junion del 2014
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise
Ex canciller, economista y politólogo

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