El Mariscal Erich Von Manstein

Pocos días atrás se cumplieron 40 años del deceso del más célebre de los estrategas de la Segunda Guerra Mundial: el Mariscal de Campo Erich von Manstein. Nacido en Berlín (1887) como hijo del general Eduard von Lewinsky, fue adoptado ante la muerte de sus padres por un pariente cercano, otro general llamado Georg von Manstein, también de extracción aristocrática. Von Manstein falleció el 9 de junio de 1973.

Su caso es muy especial. Dado que casi todas sus acciones militares ocurrieron en el frente oriental, su figura no tuvo los ribetes “hollywoodenses” de otros generales mayormente publicitados que actuaron en el frente occidental, tales como el inglés Montgomery, el norteamericano Patton o el propio alemán Rommel. Von Manstein superó con creces a los tres en niveles operacionales cualitativos y cuantitativos.

A von Manstein se le atribuye la genial maniobra llamada “Corte de hoz”, que tomó de sorpresa a los franceses en la ofensiva de mayo de 1940 y culminó con la toma de París. Previamente intervino en la campaña polaca de 1939.

Desde 1941 sus acciones se enfocaron en la lucha contra la entonces poderosa Unión Soviética y allí destacó en numerosos combates, entre ellos la toma de la legendaria fortaleza ucraniana de Sebastopol. A fines de 1942 von Manstein -por instrucciones del alto mando- intentó infructuosamente romper el letal cerco del VI Ejército en Stalingrado, donde tuvo lugar la peor derrota alemana de la contienda. Como factor compensatorio frente a ese inevitable desastre, von Manstein posteriormente ocupó la ciudad de Karkov en febrero de 1943 mediante una hábil contraofensiva que causó graves pérdidas entre los rusos y palió en parte el enorme contraste previo, en el que no tuvo culpa alguna.

Desde mediados de 1943 y tras el fracaso de la última ofensiva alemana contra Rusia -la llamada “Operación Ciudadela” o Batalla de Kursk, el más grande enfrentamiento de blindados en la historia- las tropas germanas perdieron la iniciativa y fueron retrocediendo progresivamente hasta la debacle final que culminó con la toma de Berlín por los soviéticos en 1945. Por sus discrepancias con Hitler, von Manstein fue retirado intempestivamente en 1944.

Desde entonces permaneció en su residencia particular hasta ser apresado por los aliados. Aunque no se lo pudo acusar de crímenes de lesa humanidad, se lo consideró indiferente frente a las crueles directivas de la dictadura hitleriana contra la población civil y fue condenado a prisión. Como fruto de gestiones directas del propio Winston Churchill y del historiador militar LiddellHart, lo liberaron el año 1952. En 1956 lo nombraron Consejero de la flamante Bundeswehr de Alemania Federal. Fue el único entre los oficiales del extinto Tercer Reich convocado para colaborar en la creación del ejército alemán de la post guerra.

Al morir fue sepultado con honores. Muchos juicios fueron emitidos con respecto a von Manstein, pero nadie negó nunca su enorme talento estratégico. Lo más claro acerca de él y de otros controvertidos militares teutones de la época fue lo manifestado por LiddellHart: "Los generales alemanes de la Segunda Guerra Mundial fueron lo mejor de lo mejor que tuvo el mundo en su profesión. Podrían haber sido aún mejores si su visión de los hechos hubiera sido más grande y su comprensión aún más profunda.

Pero entonces se habrían transformado en filósofos y ya no hubieran sido soldados".


Publicado en Fecha:
16 de junio del 2013
Escrito por:
Agustín Saavedra Weise



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