La visión histórica de Eric Hobsbawm

Pocos días atrás falleció el historiador británico Eric Hobsbawm (9 de junio 1917-01 de octubre 2012) a la avanzada edad de 95 años. Allá en 1995 publiqué un comentario sobre este notable pensador, referido a su difundida obra TheAge of Extremes: The Short Twentieth Century, 1914–1991 (La Era de los Extremos: El Breve Siglo XX, 1914-1991). Hobsbawm –marxista desde su juventud- gozó de alta reputación académica. Siguió hasta el final de su vida publicando ensayos, junto con una autobiografía anterior titulada “Interesting Times” (“Tiempos interesantes”, 2002) seguida de “Globalización, Democracia y Terrorismo” en 2007.

Hobsbawm consideró que los siglos debían ser contabilizados en función de ciertos hechos que alteraron el rumbo de la humanidad y no necesariamente sobre la base de uno a cien. Un siglo podía tener más o menos de 100 años, en términos políticos, sociológicos y en función del sentido histórico. Siempre surgen acontecimientos clave que marcan una era. La caída del Imperio Romano termina con la edad antigua y da paso a la Edad Media.

Con la controversia que hasta hoy subsiste, ya sea la toma de Constantinopla por los turcos (1453) o el descubrimiento de América por Colón en 1492, concluyen el medioevo e inician el Renacimiento. En 1789 la Revolución Francesa inaugura otra etapa, anticipándose en once años al inicio cronológico del siglo XIX, del que la toma de la Bastilla para Hobsbawm fue parte fundamental.

Según su visión de la historia, el Siglo XIX terminó recién en 1914 con el inicio de la Primera Guerra Mundial. Aquí observamos un siglo bastante largo: desde 1789 hasta 1914. 25 años extras se suman a los 100 formales del siglo XIX, en lo que se considera fue una etapa singular de la historia marcada por doctrinas, conflictos, colonialismos, imperios, revolución industrial, surgimiento de nuevas ideologías y demás sucesos de todo tipo.

Al marcar Hobsbawm el inicio del verdadero Siglo XX en 1914, consideró que éste concluyó con el colapso en 1991 de la Unión Soviética (1991), un gran hecho geopolítico precedido por el derrumbe del Muro de Berlín en 1989 y la reunificación de Alemania en 1990. Nos quedó un Siglo XX políticamente breve y de apenas 77 años. Estamos actualmente inmersos en una tecnología revolucionaria basada en los triunfos de la ciencia, avances que ya podían anticiparse en 1914 por la innovación en transportes y comunicaciones que acortó tiempo y distancias, accediendo además hoy por redes cibernéticas a cualquier información.

El pasado Siglo XX ha sido también la era de la humanidad que produjo mayores atrocidades y padecimientos, tales como la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto judío, guerras civiles y muchas otras anomalías, al mismo tiempo que la globalización en los últimos años fue uniformizando acciones mundiales. En el balance final, el mundo ha cambiado positivamente.

Los imperios se desmoronaron, el colonialismo ya no existe, las sociedades son más abiertas al pluralismo; progresivamente se superan inequidades y múltiples inventos han mejorado la calidad de vida. La existencia en común procura ahora cauces adecuados de convivencia mediante los sistemas internacionales consensuados.

Organismos tales como Naciones Unidas, Fondo Monetario, Organización Mundial de la Salud, del Trabajo, organizaciones no gubernamentales y regionales, más otras entidades jurídicas, económicas, políticas y sociales, han ido configurando un endeble ordenamiento global.

El siglo más corto de la historia, el pasado Siglo XX, dejó ese legado que ahora transitamos en este Siglo XXI, que Hobsbawn -al no estar más entre nosotros- ya no alcanzará a definir cuánto durará.


Publicado en fecha: 12 de octubre de 2012
Escrito por: Agustín Saavedra Weise

 

Los más Recientes



Copyright © 2013 - Todos los Derechos Reservados

Telf. de contacto: 74969109 Diseñado por: Vicente Candaguira