ESTADOS UNIDOS: RECESIÓN Y VENTAJA  GEOGRÁFICA

Como tantas veces lo expresé, la geografía está siempre presente en todas las decisiones políticas, repercutiendo además sobre lo económico y lo social. El análisis geopolítico resulta fundamental para entender  mejor muchas cosas, tanto en la esfera internacional como en los ámbitos internos de cualquier unidad estatal. El norteamericano Peter Seihan  confirma este hecho, al reiterar algo ya sabido pero que vale la pena recordar siempre: su rica   geografía ha sido, es y seguirá siendo, el principal aliado de los Estados Unidos (http://www.investorsinsight.com/blogs).

Con una inmensa masa territorial continental a la que debemos agregar Alaska y Hawai, más una posición bioceánica dominante y dos vecinos (Canadá al norte y México al sur) débiles, EE.UU. ostenta una posición formidable, verdaderamente única en el mundo. Desde 1776 apenas le llevó poco más de 100 años cubrir su actual espacio  soberano con el cumplimiento global de su “Destino Manifiesto”, realizado  éste mediante conquistas y compras territoriales, Pero además de lo favorable en sí que es la posición de los Estados Unidos, está el tema de los recursos y de las facilidades de transporte. La economía se mueve y se desarrolla sobre carriles espaciales, en otras palabras, a lo largo de un entorno geográfico. Si la geografía ayuda, el engranaje económico obviamente se moverá mejor, será más expeditivo y redituable.

EE.UU. tiene una gran cantidad de tierra apta para la explotación agropecuaria, lo que no sucede en otros países de similar o mayor tamaño como Rusia y la China. Agreguemos a ello el sistema marítimo de transporte, la enorme Hidrovía del  río Mississippi y la interconexión de los grandes lagos. Esto da como resultado la posibilidad de mover cargas masivas con relativa facilidad. Sumemos la inmensa cantidad de aeropuertos y la enorme red de carreteras interestatales que vinculan la totalidad del espacio continental estadounidense. Con semejantes ventajas naturales en materia de transportes, agregando las creadas por el hombre, Estados Unidos puede dedicar parte de sus excedentes monetarios a otros menesteres.

Por la debilidad comparativa de sus vecinos, EE.UU. no precisa  además tener grandes tropas militares en sus dos límites terrestres y eso le permite liberar dineros extras adicionales.
En otras palabras: pareciera ser –así lo asevera Seihan- que la geografía estadounidense permite afirmar que EE.UU. tendrá menos problemas que otros países industrializados para superar el actual momento recesivo. Puede que así sea, puede que no.

Evidentemente EE.UU. es un país  muy favorecido geográficamente por donde se lo mire, pero  también debe tenerse en consideración que los temas financieros son por definición volátiles, veleidosos y -sobre todo- sujetos a pautas de psicología colectiva que generan expectativas, las que son transformadas en acciones de diversa naturaleza por parte de empresas e individuos. La crisis  del momento presente va más allá de la geografía, ahora entró en el corazón de la economía real. Una sucesión de quiebras y la brusca elevación de los índices de desempleo en EE.UU. así lo confirman.

Estados Unidos tiene  obvias ventajas geopolíticas y geoeconómicas frente al resto del mundo, sobre todo por la abundancia de recursos naturales, su constante renovación tecnológica y el  extraordinario desarrollo de sus vías de comunicación. Veremos si dichas ventajas contrapesan en el mediano plazo al conjunto de imprudencias precipitantes de la crisis que hoy agobia a la superpotencia del norte con singular intensidad. El tiempo dará su veredicto.


Publicado en fecha: 19 de junio de 2009
Escrito por: Agustín Saavedra Weise

 

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