SANIDAD E HIGIENE: ANGUSTIOSAS NECESIDADES

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró al 2008 como el Año Internacional del Saneamiento (sanidad integral), especialmente vinculado con el uso y reciclaje de aguas. 

Recientemente se celebró también el Día Mundial del Agua, resaltando así la enorme importancia de este líquido vital que en forma dulce (apto para potabilizar y para usos agroindustriales) solamente abarca el 2.5% del total de agua que tiene la Tierra. Y aún así, grandes porcentajes de agua se  desperdician, se encuentran en proceso de contaminación, o peor, sin el control ni los elementos sanitarios correspondientes que alivien el impacto de las aguas servidas.

Debido a las apremiantes necesidades de una cada vez mayor población mundial, se estableció que este año se lo dedique a  divulgar -y tratar de aminorar- los graves problemas sanitarios del presente. Según datos de las Naciones Unidas al alcance de todos mediante Internet, nada menos que dos mil seiscientos millones de personas carecen de instalaciones sanitarias; un 40% de la gente en el planeta vive sin disponer de un simple inodoro.

Se ha informado que  el año del saneamiento  fue instituido con el fin de acelerar el logro del Objetivo de Desarrollo del Milenio, esto es, reducir a la mitad para 2015 el porcentaje de quienes no tienen servicios sanitarios básicos. En otras palabras: llegar por lo menos al 20% y  que ello sea  con tendencia decreciente.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, afirmó que el acceso al saneamiento se relaciona con la reducción de la pobreza y la mortalidad infantil. En la actualidad, más de 100 millones de personas en América Latina no tienen saneamiento adecuado. Asimismo, la segunda causa de mortalidad infantil regional, después de las enfermedades respiratorias, es la diarrea causada por infecciones.

La ONU nos recuerda que para conmemorar el Año Internacional del Saneamiento se han organizado diversas actividades tendientes a promover la higiene y crear conciencia sobre la importancia de este vital aspecto, ya que la falta de sanidad e higiene causa la muerte de  más de un millón de niños al año, mientras 42 mil personas mueren cada semana por enfermedades relacionadas con la baja calidad del agua o con la ausencia de saneamiento.
Este es un problema global y afecta fundamentalmente a madres e infantes. Otro dato dramático del informe: en el área latinoamericana solamente el 14 por ciento de las aguas residuales domésticas conectadas con redes de alcantarillado recibe algún grado de tratamiento. Esta situación, se señala, es aún más grave si se tiene en cuenta que las aguas residuales domésticas que proceden de  nada menos que 208 millones de habitantes son descargadas sin ningún tipo de tratamiento.

No tengo a mano las estadísticas propias de Bolivia, pero ellas deben ser tan alarmantes como las proporcionadas por las Naciones Unidas para la región y el mundo. Hagamos algo durante este año entre todos -gobierno, cooperativas, iniciativa privada y público en general-, para mejorar esta triste situación que aflige al país y a la humanidad en un Siglo XXI que, a esta altura, sigue avanzando inexorablemente.


Publicado en fecha: 4 de abril de 2008
Escrito por: Agustín Saavedra Weise

 

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