ITAIPÚ: LLAVE CRUCIAL ENTRE BRASIL Y PARAGUAY

En este momento  tan especial que atraviesa el mundo, en medio de una  dual crisis alimenticia-energética y con la polémica abierta en torno a los biocombustibles, se tiende a olvidar que hay muchas maneras de generar energía limpia renovable. Una de ellas, es a través del agua.

En el campo hidroenergético, por encima de los construidos en Norteamérica (particularmente en la provincia canadiense del Québec)  sobresale de lejos en Sudamérica el complejo de Itaipú, emprendimiento binacional paraguayo-brasileño sobre el río Paraná. Itaipú es la segunda represa más grande del mundo, luego de la represa de las Tres Gargantas ubicada entre los impresionantes desfiladeros del río Yantzé (China Central) y que fue inaugurada en 2006.

  Ubicada muy cerca de la llamada “triple frontera” (Argentina, Brasil, Paraguay) pero localizada entre los límites solamente de Brasil y Paraguay, la represa de Itaipú se inició en función de acuerdos firmados a fines de los años 60 y consolidados en 1973. En su época, estos acuerdos generaron previamente una larga pulseada geopolítica entre Buenos Aires y Brasilia por el tema del aprovechamiento de las aguas de curso sucesivo de la parte superior de la Cuenca del Plata. Al final, Brasil se quedó con lo suyo y Argentina construyó por su lado otra represa con Paraguay: el complejo Yaciretá-Apipé, también grande, aunque de menor envergadura que Itaipú. Además,  Yaciretá estuvo por años  como sujeto de controversia debido a  múltiples denuncias de corrupción.

Itaipú abastece el 25% de las necesidades eléctricas del Brasil. Es tan poderosa, que por sí misma la fuerza emanada de la represa equivale nada menos que a 10 grandes reactores nucleares. Obviamente, el Paraguay es el vendedor de energía y Brasil su único comprador. También, como veremos, Itaipú es la llave (o será el candado) para asegurar (o no) una buena relación entre el presidente electo del Paraguay el ex Obispo Fernando Lugo y su contraparte Luiz Inácio Lula da Silva.

Hace años que Asunción le reclama a Brasilia mejores precios por la venta de energía proveniente de Itaipú. Este reclamo se ha agudizado durante la campaña de Lugo y pasó a convertirse ahora en un elemento esencial del interés nacional paraguayo. El Brasil ha contestado siempre con corteses evasivas y con modales típicos de la alta diplomacia de su Cancillería -el Palacio de Itamaraty- pero hasta el momento no satisfizo plenamente los pedidos. Esto ha quedado como asignatura pendiente; ahora es piedra caliente ante el advenimiento de un nuevo gobierno en Asunción, ajeno al Partido Colorado y con bríos populistas.

Como están las cosas en la política regional, creo que este tema de Itaipú será verdaderamente clave para la futura conducta internacional del Paraguay. Si Lula y sus colaboradores tienen la necesaria visión estratégica que se impone en la hora presente  y ajustan los precios de la energía hidráulica que le compran al Paraguay en niveles razonables, casi con seguridad se puede apostar que este país continuará su tradicional amistad con Brasil y, desde ya, Brasilia seguirá ejerciendo su no menos tradicional influencia sobre el vecino menor. Si, por el contrario, ni Lula ni Itamaraty ni los sectores industriales que dependen del fluido proveniente de Itaipú logran satisfacer la demanda paraguaya, el camino de Lugo hacia los brazos de Hugo Chávez estará casi asegurado.
Lugo asume el próximo 15 de agosto. A partir de ahí veremos lo que sucederá en este crucial aspecto de las relaciones en el Cono Sur, de suyo  importantes para Bolivia por ser parte de su periferia inmediata.


Publicado en fecha: 4 de julio de 2008
Escrito por: Agustín Saavedra Weise

 

Los más Recientes



Copyright © 2013 - Todos los Derechos Reservados

Telf. de contacto: 74969109 Diseñado por: Vicente Candaguira