¡YO QUIERO UN NUEVO MOVIMIENTO SOCIAL!

Me gustó mucho el comentario de Juan Carlos Rivero titulado “Legalidad que invita a la corrupción” del pasado marzo 17 en EL DEBER. Da justo en el blanco, aprieta la llaga de las innumerables torturas burocráticas a las que se ve sometido el ciudadano, desamparado cada vez más, aún en estos momentos de “cambio profundo”, como le gusta reiterar demagógicamente al gobierno y sin hasta ahora hacer realidad sus promesas en lo que más le interesa a la gente común: la simplificación de trámites rutinarios.

Hoy por hoy hay movimientos sociales para todos los gustos: desde cocaleros con su dañina producción muchas veces derivada al narcotráfico hasta regantes, “colonos”, “sin tierra”, etc., etc. Los tales movimientos sociales son -reitero- de todos los colores y de todos los gustos. Falta sí un movimiento social que, personalmente, me gustaría exista y del que sin duda sería miembro. Me refiero al movimiento social de la gente hastiada de tanto papelerío, cansada de deambular de un lado al otro para cobrar jubilaciones, pagar impuestos, renovar documentos. Ese sí que sería un movimiento social avasallador y al que se plegarían todos los bolivianos y bolivianas.

Si se trata de una carné de identidad, su duración es de solamente cinco años y luego hay que renovarlo. En otros países ese mismo carné emitido por la Policía dura para toda la vida y se cambia solamente cuando cambia el estado civil. Si hablamos del registro de conducir automotores, más conocido como “brevet”, el mismo también dura solamente cinco años y cuesta una pequeña fortuna su tramitación. En otros países el documento cuesta mucho menos y su validez generalmente es de diez años. Así sucesivamente, el boliviano se ve acosado por diversas exigencias de documentos y  por burocracias verdaderamente inéditas en el resto del planeta, pero que aquí surgen como hongos o permanecen como escollos que de tanto en tanto hay que sortear a como dé lugar.

Yo, por lo menos, me cansé de esto y creo que mucha gente también. ¡Es la hora de los pueblos! Se repite “ad nauseam”, pero el pueblo sigue callado haciendo lo que le obligan a hacer. Ha llegado el momento de decir ¡Basta! Yo convoco a los ciudadanos y ciudadanas de Bolivia a que salgamos a las calles y configuremos el movimiento social de los obligados a hacer tramitaciones. Creo que sería impactante si de veras se concreta.

Lamentablemente, nuestro pueblo parece acostumbrado a protestar por grandes cosas o por “burreras” y casi nunca protesta ni se queja por aquello que hace y afecta a su vida cotidiana y que la transforma en un tormento o en fuente de corrupción generalizada, ya que como dice mi colega Rivero, a este cáncer se lo “combate de manera efectiva haciendo que la legalidad no demande grandes sacrificios y que más bien otorgue ventajas a quien se adhiera a ella”.

¡Por un movimiento social que demande menos burocracia y más respeto al ciudadano común! ¡Por un movimiento social que obligue a las autoridades a abrir sus ojos y terminar con tanto tormento administrativo! Eso quiero, eso proclamo. A ver si me siguen…


Publicado en fecha: 30 de marzo de 2007
Escrito por: Agustín Saavedra Weise

 

Los más Recientes



Copyright © 2013 - Todos los Derechos Reservados

Telf. de contacto: 74969109 Diseñado por: Vicente Candaguira