RECORDANDO NOCIONES SOBRE GENOCIDIO

Según nos dicen las fuentes sobre el tema y que seguidamente transcribimos (Convención de 1948),  el genocidio o asesinato de masas es un delito internacional que consiste en la comisión, por funcionarios del Estado o particulares, de actos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

Estos actos comprenden la muerte y lesión a la integridad física o moral de los miembros del grupo, el exterminio, la adopción de medidas destinadas a impedir los nacimientos en el grupo o traslados forzosos. Asimismo, la asimilación forzada a otra cultura o a otras costumbres, es parte de un genocidio sui generis pero no por ello menos cruel: al final el pueblo oprimido pierde su identidad y se cumplió nomás un acto genocida: liquidarlo como pueblo, como algo diferente al resto.

En conformidad con lo dispuesto por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, se entiende por genocidio cualquiera de los siguientes actos:
* Matanza de miembros del grupo;
* Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
* Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
* Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
* Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo o traslados de familias enteras.
Junto al genocidio se castigan otros delitos conexos: asociación para cometer genocidio, instigación directa y pública, tentativa y complicidad.

Los acusados de genocidio serán juzgados, de acuerdo con el artículo 6º de la Convención, en un tribunal competente del territorio donde se cometió el delito. La Convención afirma que es irrelevante que el acusado sea gobernante, funcionario o particular y declara que, a efectos de extradición, no se considerará al genocidio como delito político.

El mundo ha sido mudo (casi siempre indiferente y con silencio cómplice) testigo de holocaustos como el de los kurdos, el de los armenios, el de los judíos, el macabro “reasentamiento poblacional” de Pol Pot en Camboya (Kampuchea) que costó millones de vidas y otros terribles casos. Últimamente Ruanda y otras regiones africanas, han sido también objeto de crueles hechos genocidas.

El genocidio –esto es importante–  reitero que puede además ser no letal, pero igualmente implica la intención de liquidar a todo un grupo. Esto sucede cuando a ese grupo “x” se le matan los recuerdos, se le ridiculiza su pasado, se le quitan sus posesiones, o se le impide expresar y mantener sus costumbres regionales o propias. Estos actos silenciosos, astutos y manipuladores, pero no por ellos menos crueles, han tenido lugar en diversas partes del mundo. Ojalá jamás se repitan en América y mucho menos ocurran en Bolivia.

 Todos tenemos derecho a que nuestra propia y singular identidad como pueblo, etnia o región, sea respetada. Una sola Nación Boliviana con pueblos, etnias y costumbres diferentes pero sólidamente unida en la diversidad, es lo que se precisa aquí y ahora, no un estado “plurinacional”, fuente de conflictos y de potenciales tentaciones de genocidio cultural  de quien temporalmente predomine contra el resto.


Publicado en fecha:
12 de enero de 2007
Escrito por: Agustín Saavedra Weise

 

Los más Recientes



Copyright © 2013 - Todos los Derechos Reservados

Telf. de contacto: 74969109 Diseñado por: Vicente Candaguira