QUÉ ES ESTO DE LA OPEP DEL GAS?

Brasil firmó un acuerdo para  importar gas natural licuado (GNL) de Nigeria, tiene otro en carpeta con Omán e inaugurará dos plantas destinadas a procesarlo; una en Natal y otra en Río de Janeiro. Este comunicado público refleja la intencionalidad brasileña de dejar de depender en ese campo de Bolivia hoy o de Venezuela mañana.

El primer embarque de GNL  nigeriano será en abril 2008 y el segundo en 2009. El contrato con Bolivia fenece el 2019, faltan solamente 12 años, poco tiempo en términos de vida de una nación. Es un hecho que PETROBRAS comenzó a buscar alternativas fuera de Bolivia; ya no somos confiables. El fantasma de quedarnos sin nuestro principal cliente está ahí nomás, en el cercano horizonte.

Ildo Sauer, director de Gas y Energía de PETROBRAS, informó: “el sistema sumará 20 a 21 millones de metros cúbicos (m3) por día al suministro nacional". Con mayor capacidad de regasificación, se añadirían otros 14 millones de m3. Brasil importa  actualmente unos 26 millones de m3 diarios desde Bolivia y cubre  así más de la mitad de sus necesidades del energético.

Por otro lado, el gobierno boliviano se encuentra optimista ante la posibilidad de la creación de una OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) gasífera, asunto que ha provocado la molestia del Brasil y de algunos otros estados. Este tema fue tratado el pasado abril en la reunión de productores de gas (Doha, Qatar). 

Los promotores  de la OPEP del gas (Rusia, Irán, Qatar, Venezuela y Argelia), acaparan el 70% de las reservas mundiales probadas y éstas se miden por trillones de metros cúbicos. En ese tablero mundial, Bolivia es un jugador insignificante. No es así, ciertamente, en nuestra periferia.

Un cártel es una asociación de productores con miras a regular precios y cantidades. Los cárteles –del latín Chartas- tuvieron su apogeo en la Alemania de la década de los 30 del Siglo XX. Hoy el cártel paradigma es la OPEP con su petróleo, Commodity altamente codiciado en el mundo, comercializado libremente y transportado por diversas vías a cualquier parte, lo que no sucede con el gas.

Como expresa el experto en hidrocarburos, Ing. Carlos Miranda Pacheco, para el gas natural los precios son fijados en contratos a largo plazo y los mercados todavía son regionales; el LNG está por eludir esto, pero tomará tiempo. Finalmente, la interdependencia entre comprador y vendedor de gas es tan grande, que difícilmente esa relación pueda ser manejada por un hipotético tercero, como  sería la OPEP del Gas. En otras palabras: hay algo de ingenuo entusiasmo en una propuesta –la OPEP del gas- que no será fácil de implementar, por lo menos en el contexto tradicional de cárteles exitosos como el de la OPEP ahora o el del acero en el pasado. Asimismo, la oposición de la Unión Europea a tal creación ejercerá un contrapeso considerable, máxime por su creciente preocupación ante la manipulación rusa de los abastecimientos de gas al viejo continente.
El relativo fracaso de la Cumbre de Margarita debería hacer reflexionar a los entusiastas locales de la OPEP del gas: puede no ser viable y con más problemas que las ventajas eventualmente ofrecidas. El gas sigue siendo, en líneas generales, un tema de monopolio bilateral entre comprador y vendedor; no es una mercancía vendible en cualquier parte a cualquier hora. Hay que actuar con visión estratégica, no al calor de entusiasmos, copias de afuera o frases altisonantes.


Publicado en fecha: 4 de mayo de 2007
Escrito por: Agustín Saavedra Weise

 

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